Ciudad Real se vuelca con un proyecto pionero que ofrece hogar, cariño y futuro a menores en protección

Almagro se vuelca con un proyecto pionero que ofrece hogar, cariño y futuro a menores en protección 770

El programa “Familias Referentes”, impulsado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, continúa consolidándose como una de las iniciativas sociales más humanas, transformadoras y necesarias dentro del sistema de protección de menores de la región. El proyecto, actualmente implantado en las provincias de Ciudad Real, Albacete y Guadalajara, tiene como principal objetivo ofrecer referentes afectivos y experiencias familiares positivas a niños, niñas y adolescentes que residen en hogares de acogimiento residencial y que, en muchos casos, carecen de vínculos estables fuera de esos recursos de protección.

La iniciativa busca tender puentes entre la sociedad y una realidad frecuentemente invisible: la de menores que, por diferentes circunstancias familiares, viven bajo tutela administrativa y no pueden disfrutar con normalidad de fines de semana, vacaciones o experiencias cotidianas en un entorno familiar estructurado. En este contexto, el programa permite que personas voluntarias o familias puedan compartir tiempo, actividades y convivencia con estos menores, convirtiéndose en figuras adultas de referencia emocional y social.

La dimensión humana de este proyecto ha quedado reflejada en el testimonio ofrecido en Almagro por Jesús Santa Cruz y Pilar Asensio, participantes del programa como familia referente y futura familia acogedora, junto a María Vera, técnica responsable del programa en Ciudad Real. Durante la entrevista, los tres trasladaron una realidad marcada por la empatía, el compromiso social y la importancia de ofrecer estabilidad emocional a menores que necesitan sentirse acompañados y queridos.

Según explicó María Vera, el programa está destinado especialmente a menores que viven en hogares residenciales y presentan una escasa red de apoyo social, comunitaria y familiar. El objetivo principal es que puedan disfrutar de experiencias normalizadas de convivencia fuera del centro residencial, participando en actividades familiares, sociales y de ocio que favorezcan su desarrollo emocional y su capacidad de resiliencia.

El apoyo ofrecido por las familias voluntarias se adapta a las necesidades de cada menor. Habitualmente, el compromiso contempla dos fines de semana al mes y periodos vacacionales, aunque el programa mantiene una gran flexibilidad para adecuarse tanto a las circunstancias del menor como a las posibilidades de la familia participante. Lo verdaderamente importante, destacan desde el programa, es la creación de un vínculo afectivo sano, estable y enriquecedor para ambas partes.

Uno de los aspectos más relevantes de “Familias Referentes” es que se trata de un servicio completamente gratuito y confidencial, basado en el voluntariado y acompañado permanentemente por profesionales especializados. Las familias reciben orientación, formación y seguimiento continuado durante todo el proceso, garantizando así el bienestar de los menores y el correcto desarrollo de la convivencia.

La preparación previa constituye una de las piezas fundamentales del programa. Todas las personas interesadas deben realizar un proceso formativo inicial diseñado para comprender las necesidades específicas de los menores tutelados y adquirir herramientas de acompañamiento emocional y educativo. Esta formación tiene una duración aproximada de entre 20 y 24 horas, distribuidas en sesiones semanales, aunque desde la coordinación provincial también se adaptan los tiempos según la demanda y disponibilidad de las familias.

Tras la formación, las familias pasan por un proceso de valoración psicológica y social destinado a asegurar que los menores convivirán en entornos seguros, saludables y emocionalmente positivos. Una vez superada esta fase, la documentación se remite a la Delegación Provincial de Bienestar Social, que determina la idoneidad y el perfil de menores con los que cada familia podría establecer una relación adecuada.

La experiencia de Jesús Santa Cruz y Pilar Asensio refleja precisamente el impacto que este programa puede generar tanto en los menores como en las propias familias participantes. Ambos explicaron que llevaban tiempo planteándose iniciar un camino relacionado con el acogimiento, motivados además por una trayectoria previa de solidaridad acogiendo durante años a niñas saharauis en verano. El programa “Familias Referentes” apareció para ellos como una oportunidad de acercarse progresivamente a la experiencia del acogimiento familiar.

Actualmente mantienen relación con una adolescente que participa regularmente en la dinámica familiar durante fines de semana y vacaciones. Según relataron, la integración ha sido natural y positiva desde el primer momento. La joven, aseguran, encuentra en el hogar estabilidad, afecto y normalidad, mientras que ellos destacan el enorme enriquecimiento humano que supone compartir experiencias y construir un vínculo emocional basado en la confianza mutua.

Durante la entrevista, los participantes insistieron en que el programa no debe confundirse con un proceso de adopción. El acogimiento y el acompañamiento familiar mantienen siempre como prioridad el posible retorno del menor a su familia biológica, siempre que las circunstancias lo permitan y exista una evolución favorable del entorno familiar de origen. No obstante, en algunos casos, cuando los menores alcanzan la mayoría de edad, pueden decidir mantener el vínculo con las familias acogedoras o continuar en programas de autonomía respaldados también por la administración regional.

Desde el equipo técnico del programa se subraya igualmente la importancia del trabajo coordinado entre las familias referentes, los hogares residenciales y los profesionales de protección de menores. La comunicación constante y el seguimiento individualizado permiten detectar necesidades, resolver dificultades y reforzar las relaciones positivas que se generan en torno al menor.

La responsable provincial del programa destacó además que “Familias Referentes” puede servir como una puerta de entrada para aquellas personas que sienten interés por el acogimiento familiar pero todavía tienen dudas o inseguridades sobre el compromiso que implica. En este sentido, el programa permite establecer una relación gradual y acompañada con el menor, ofreciendo a muchas familias la oportunidad de descubrir hasta dónde desean implicarse.

El crecimiento de esta iniciativa en Ciudad Real está despertando un creciente interés social, especialmente en municipios como Almagro, donde la sensibilización ciudadana y el tejido asociativo han demostrado tradicionalmente un fuerte compromiso con las causas solidarias y sociales. Desde el programa se insiste en que hacen falta más familias dispuestas a convertirse en referentes emocionales para niños y adolescentes que necesitan apoyo, escucha y estabilidad.

Las personas interesadas pueden obtener más información a través de la página de Facebook “Familias Referentes Colabora”, mediante el correo electrónico familiareferente@colaboraclm.org o llamando al teléfono 662 401 334. En Ciudad Real están en la calle Alarcos, 10-4B. La iniciativa está gestionada por la Asociación Colabora, entidad con amplia experiencia en el ámbito del acogimiento familiar y el sistema de protección de menores en Castilla-La Mancha.

ServyGarden - Servicios integrales de Jardinería y decoración de espacios exteriores

Be the first to comment

Leave a Reply