
El yacimiento de Bocapucheros, situado en el término municipal de Almagro, se consolida como uno de los descubrimientos arqueológicos más relevantes de las últimas décadas en el ámbito de la prehistoria europea. Se trata de un monumento funerario tumular de la Edad del Bronce, adscrito a la Cultura de las Motillas, único en la Península Ibérica y con una tipología inédita en Europa, que abre nuevas vías de interpretación sobre la organización social, simbólica y espiritual de las comunidades del Bronce en el sur peninsular.
El enclave, emplazado en un punto de alta visibilidad estratégica, responde a un diseño monumental hasta ahora desconocido en el registro arqueológico europeo. Bocapucheros se presenta como un gran túmulo artificial que alberga tres cámaras funerarias, un corredor monumental y diversos enterramientos humanos, conservados en un excelente estado, lo que lo convierte en una referencia científica de primer orden.
Presentación oficial de los resultados científicos
Los resultados de las últimas investigaciones han sido presentados oficialmente este miércoles en la Casa Palacio Juan Jédler, en una conferencia celebrada bajo el título “Resultados de la investigación arqueológica en el túmulo de la Edad del Bronce de Bocapucheros”. El acto ha permitido dar a conocer, por primera vez de forma conjunta, los avances acumulados de todas las campañas arqueológicas desarrolladas desde el año 2022, ofreciendo una visión global, coherente y rigurosa del proyecto.
Durante la conferencia se han expuesto las conclusiones científicas que sitúan a Bocapucheros como uno de los yacimientos más singulares del panorama prehistórico del sur de Europa, tanto por su arquitectura funeraria como por la información que aporta sobre las creencias y rituales de la Edad del Bronce en La Mancha.
Cuatro campañas arqueológicas y una inversión cercana a los 100.000 euros
Desde 2022 se han desarrollado cuatro campañas arqueológicas, con una inversión global cercana a los 100.000 euros, financiadas de manera conjunta por el Ayuntamiento de Almagro, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y la empresa privada E2IN2. Este esfuerzo constituye un ejemplo destacado de colaboración institucional y público-privada orientada a la investigación, conservación y puesta en valor del patrimonio histórico.
Las excavaciones han confirmado de manera concluyente el carácter monumental y funerario del túmulo, identificando tres cámaras funerarias, restos humanos asociados y elementos arquitectónicos de gran complejidad técnica, entre ellos falsas cúpulas, las primeras documentadas hasta la fecha en Castilla-La Mancha.
Tecnología puntera para datar el pasado
La última campaña, dotada con un presupuesto de 26.500 euros, ha supuesto un avance decisivo gracias a la aplicación de tecnologías de datación de última generación, como el radiocarbono (C14) y la luminiscencia ópticamente estimulada (OSL). Esta técnica permite determinar el momento exacto en el que los materiales fueron expuestos por última vez a la luz solar, afinando con gran precisión la cronología del monumento.
Estos análisis han permitido definir las distintas fases constructivas del túmulo, así como profundizar en el estudio de los morteros y materiales empleados en su edificación, aportando información clave sobre el conocimiento técnico de las comunidades que lo erigieron.
Un enclave estratégico en el paisaje prehistórico del Campo de Calatrava
Bocapucheros se alza sobre una cresta cuarcítica del Campo de Calatrava, desde la que mantiene conexión visual directa con otros enclaves de primer orden de la Edad del Bronce, como la motilla de Torralba de Calatrava o el poblado fortificado de Granátula de Calatrava. Esta ubicación refuerza su papel como hito territorial, simbólico y ritual, integrado en una red de asentamientos que articulaban el paisaje manchego hace más de cuatro mil años.
Espiritualidad, astronomía y enterramientos femeninos
Las investigaciones han revelado aspectos inéditos de la espiritualidad y el pensamiento simbólico de estas comunidades prehistóricas. Destacan la orientación astronómica del monumento, vinculada a ciclos naturales, así como el hallazgo de enterramientos de dos mujeres, un dato de enorme relevancia para reinterpretar los roles sociales y rituales durante la Edad del Bronce.
Los trabajos incluyen tareas de limpieza y desescombrado, excavación arqueológica sistemática, estudios topográficos, documentación fotogramétrica, análisis antropológicos y estudios de materiales, con el objetivo de obtener una comprensión integral del yacimiento y su contexto cultural y territorial.
Un referente científico para la arqueología del Bronce
Bocapucheros se consolida así como una nueva clase de monumento funerario tumular, sin paralelos conocidos hasta ahora, y como un referente científico imprescindible para el estudio de la Edad del Bronce en La Mancha y en el conjunto de la Península Ibérica. Su excepcional estado de conservación y la magnitud de los hallazgos lo sitúan en el centro del debate arqueológico europeo.
La continuidad de las investigaciones y su futura puesta en valor permitirán seguir arrojando luz sobre la prehistoria reciente de La Mancha, reforzando el papel de Almagro y del Campo de Calatrava como territorios clave en la comprensión del pasado más remoto de Europa occidental.

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