Pepe Buitrago, “El Cabañuelo de Mula”, avanza su primera lectura del nuevo ciclo y apunta a un año climático con importantes diferencias entre territorios.
Las Cabañuelas 2026/2027 continúan avanzando y, después de San Agustín, una nueva pieza se incorpora al puzle. Pero todavía falta una de las referencias que considero fundamentales para terminar de encajar el dibujo: la luna de octubre.
Llevo décadas observando, comparando y estudiando los ciclos. Mi forma de trabajar no se basa en una única señal, sino en un conjunto de observaciones que, año tras año, voy cruzando hasta comprobar cómo encajan.
Y en esta ocasión hay algo que me llama especialmente la atención.
EL NIÑO IRÁ “REGANDO” ESPAÑA
En mi primera lectura del ciclo, El Niño parece mostrar un comportamiento que podría llevar la humedad y las precipitaciones por nuestro territorio siguiendo un recorrido contrario a las agujas del reloj.
No significa que todas las zonas vayan a recibir la misma cantidad de agua ni al mismo tiempo. Cada territorio tiene su propio comportamiento y sus propias particularidades.
Pero si la tendencia que estoy observando se mantiene durante el ejercicio, al finalizar el ciclo podríamos encontrarnos con una España que haya recibido agua de forma bastante extendida.
Mi lectura apunta especialmente a posibilidades de precipitaciones en:
la mitad norte, la mitad oeste, Andalucía, el este peninsular y Baleares.
Canarias, por su parte, podría repetir parte del comportamiento del ejercicio anterior, aunque habrá que seguir observando su evolución. Y hay otra pieza que vuelve a aparecer: la nieve. Mi primera lectura contempla nuevamente episodios de nieve en diferentes puntos del país, algunos de ellos con cierta importancia. Pero todavía no quiero cerrar cifras ni fechas.
La luna de octubre será la que me permita afinar.
CASTILLA-LA MANCHA: UN EJERCICIO QUE PODRÍA REPETIRSE… PERO CON UNA NOVEDAD
Castilla-La Mancha merece una atención especial. “Año de nieves, año de bienes”
Mi lectura apunta a que podría repetir en buena medida el comportamiento del ejercicio anterior, aunque con la posibilidad de que aparezca alguna adversidad nueva y de cierta consideración. Entre ellas, el viento.
Albacete, Cuenca, Ciudad Real, Guadalajara y Toledo no tienen por qué comportarse exactamente igual. Cada provincia tiene su propia realidad geográfica y climática.
Sin embargo, mi impresión general es positiva:
las cinco provincias podrían verse beneficiadas por el comportamiento del clima durante este nuevo ejercicio.
Habrá que observar especialmente los episodios de viento y las situaciones que puedan acompañarlos.
CADA TERRITORIO TENDRÁ SU PROPIA HISTORIA
Una de las cosas que he aprendido después de tantos años es que España no se puede leer como una sola pieza.
El norte tiene su comportamiento. El oeste, el suyo. Andalucía tiene sus propias señales. El Levante responde de una determinada manera. Baleares y Canarias forman también capítulos diferentes.
Por eso mi previsión nacional debe entenderse como una visión general del ciclo, que posteriormente iré concretando por zonas y comunidades. Mi trabajo continúa.
Todavía quedan muchas piezas por colocar.
EL CLIMA TAMBIÉN SE CUIDA
Y quiero aprovechar esta previsión para lanzar un mensaje que considero incluso más importante que cualquier pronóstico.
Limpiemos nuestros montes de los peligros que favorecen los grandes incendios y plantemos más árboles.
Cuidar el territorio también es una forma de reparar nuestro clima.
No podemos mirar solamente al cielo.
También tenemos que mirar al suelo que pisamos, a nuestros montes, a nuestros campos y a nuestros bosques.
Más prevención. Más limpieza. Más árboles. Más cuidado de nuestra naturaleza.
Porque si queremos que la tierra nos siga dando agua, vida y futuro, también nosotros tenemos que devolverle algo a ella.
TODAVÍA NO ESTÁ TODO DICHO
San Agustín ha colocado una pieza más. Ahora toca esperar, observar y comparar.
La luna de octubre será fundamental para terminar de perfilar esta primera lectura “QUE ME FASCINA Y ME HACE DIFERENTE.”
Después llegará el momento de entrar con mayor detalle en cada territorio, cada estación y cada periodo. No pretendo alarmar a nadie.
Pretendo avisar para prevenir.
Las Cabañuelas son mi manera de leer los ciclos después de toda una vida observando la naturaleza.Y como digo siempre: “La experiencia es la madre de la ciencia”.
Seguimos trabajando. Seguimos observando. Y seguimos colocando piezas.
El puzle todavía no está terminado.
PEPE BUITRAGO
El Cabañuelo de Mula
Cabañuelista español


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