
El Espacio Gastronómico Alma Quesera Don Apolonio abrirá el 18 de septiembre tras más de 1.500 días de preparación y rehabilitación y reunirá tienda gourmet, gastrobar, catas y eventos en el antiguo Hotel Almanzor
Ciudad Real incorporará el próximo 18 de septiembre de 2026 un nuevo espacio dedicado a la gastronomía y la cultura con la apertura oficial de Alma Quesera Don Apolonio, un ambicioso proyecto situado en las instalaciones del histórico Hotel Almanzor. Tras más de 1.500 días de preparación y rehabilitación, el establecimiento nace con una propuesta que combina tradición manchega, innovación gastronómica y producto de calidad.
El nuevo Espacio Gastronómico Alma Quesera Don Apolonio aspira a convertirse en un punto de referencia para la gastronomía de Ciudad Real, con el queso como uno de sus grandes protagonistas y una oferta concebida para distintos perfiles de público. El proyecto integra una Tienda Gourmet, un Gastrobar, un espacio destinado a eventos y catas y, en una fase posterior, un futuro aparthotel.
Un proyecto ligado al legado de Don Apolonio
La apertura lleva el sello de Don Apolonio, marca vinculada al mundo del queso y que el proyecto presenta como referente por su reconocimiento nacional e internacional.
Alma Quesera pretende ir más allá de la degustación de productos. Su planteamiento se articula alrededor del producto de calidad, la paciencia y el saber hacer generacional, con una mirada puesta en crear una experiencia gastronómica vinculada a la identidad de La Mancha.
El emplazamiento elegido añade otro elemento diferencial. La recuperación de las instalaciones del emblemático Hotel Almanzor permite combinar la memoria de un espacio reconocible de la ciudad con un diseño contemporáneo, acogedor y versátil.
La propuesta está dirigida tanto al público local como a visitantes interesados en experiencias gastronómicas y al creciente perfil del turista gastronómico, además de las familias que buscan propuestas relacionadas con el territorio y los productos de cercanía.
Cuatro espacios para convertir el queso en una experiencia
El nuevo establecimiento se estructura alrededor de diferentes áreas que buscan ampliar la experiencia más allá de la compra o el consumo de productos.
La Tienda Gourmet estará dedicada a una selección de productos artesanos, con el queso como eje central en sus diferentes variedades y maduraciones. La oferta se completará con vinos, aceites de oliva virgen extra, chacinas, conservas y otros productos de la tierra.
En el apartado vinícola, se sitúa a Rocío Martin al frente de esta selección.
El Gastrobar será el espacio destinado al encuentro y a la cocina de producto. Su propuesta incluirá tapas elaboradas, tablas maridadas y platos concebidos para mostrar la versatilidad gastronómica del queso Don Apolonio y rendir homenaje a los sabores del territorio.
A esta oferta se sumará el Espacio de Eventos y Catas, concebido para actividades de divulgación y celebración. El calendario previsto contempla catas guiadas por sommeliers y maestros queseros, maridajes exclusivos, talleres culinarios y eventos corporativos o privados de formato premium.
El proyecto contempla además una segunda fase con la puesta en marcha de un futuro aparthotel. El objetivo es completar la oferta del complejo con alojamiento y permitir que los visitantes puedan desarrollar una experiencia gastronómica y turística integral dentro del propio recinto.
De la tienda gourmet a la despensa cotidiana
Uno de los planteamientos de Alma Quesera Don Apolonio es evitar quedar limitado a un concepto de boutique gastronómica exclusiva.
El proyecto busca también convertirse en un establecimiento accesible para las familias de Ciudad Real y su comarca, con productos frescos, artesanales y de proximidad destinados tanto al consumo cotidiano como a ocasiones especiales.
La propuesta combina así la compra habitual de productos gastronómicos con una selección de referencias premium. El queso para la mesa familiar puede convivir en el mismo espacio con productos destinados a una cena especial o a una experiencia gastronómica.
El concepto también se dirige al denominado Slow Traveller, un perfil de viajero interesado en reducir el ritmo, conocer la historia de los productos y establecer una conexión más auténtica con la cultura local.
Asimismo, las instalaciones polivalentes y sus ambientes confortables están planteados para acoger a Best Agers y a profesionales que buscan combinar gastronomía, ocio y confort.

Be the first to comment