
El ciclismo español vivió este sábado uno de esos finales destinados a permanecer en la memoria. Manuel Sanroma, corredor de Almagro e integrante de la selección de Castilla-La Mancha, se proclamó campeón de España sub-23 en ruta tras firmar una extraordinaria exhibición de inteligencia táctica, fortaleza física y determinación en los Campeonatos de España de Carretera Élite-Sub23-Júnior, disputados en Sabiñánigo. El almagreño resolvió la prueba con un ataque en solitario en los kilómetros decisivos para conquistar el mayor éxito de su trayectoria deportiva.
Pero el triunfo fue mucho más allá del resultado deportivo. La victoria tuvo un profundo significado personal al estar dedicada a la memoria de su tío, Lolo Sanroma, uno de los grandes nombres del ciclismo manchego, fallecido durante la Volta a Catalunya de 1999. El recuerdo de quien marcó una generación del ciclismo regional acompañó al campeón durante toda la carrera y encontró su máxima expresión cuando cruzó la línea de meta en solitario, donde le esperaba su familia entre lágrimas de emoción para celebrar un triunfo que trasciende el deporte.
La prueba masculina sub-23, considerada la cita más importante del calendario nacional para la categoría, se disputó sobre un exigente recorrido de 157,7 kilómetros, con salida y llegada en Sabiñánigo, incluyendo las ascensiones a Formigal y Hoz de Jaca, antes de afrontar tres vueltas a un circuito de 26,5 kilómetros con continuos repechos y un desnivel acumulado que convirtió la carrera en una auténtica prueba de resistencia.
Desde los primeros kilómetros la competición presentó un ritmo muy elevado, con numerosos intentos de escapada hasta que, tras el paso por Hoz de Jaca, el pelotón quedó completamente fragmentado. Después de aproximadamente setenta kilómetros se consolidó un grupo cabecero integrado por dieciséis corredores, entre ellos el propio Manuel Sanroma, junto a representantes de prácticamente todas las federaciones autonómicas y del combinado andorrano.
La escapada fue aumentando progresivamente su ventaja mientras el desgaste y el intenso calor iban endureciendo aún más la carrera. A medida que se acercaba el desenlace, la falta de entendimiento entre los escapados dio paso a una sucesión de ataques que terminaron seleccionando definitivamente la cabeza de carrera.
El movimiento decisivo comenzó en la última vuelta al circuito cuando Adrià Regada y Marc Rubirola lograron abrir una pequeña diferencia respecto al grupo perseguidor. Por detrás reaccionaron Miguel Domínguez y Manuel Sanroma, iniciando una persecución que acabaría siendo determinante para el desenlace del campeonato.
El corredor almagreño demostró entonces disponer de las mejores piernas de la carrera. Primero dejó atrás a Miguel Domínguez, incapaz de mantener el poderoso ritmo impuesto por el castellanomanchego. Después alcanzó a los dos corredores que marchaban en cabeza cuando apenas restaban 6,4 kilómetros para la llegada.
Sin conformarse con enlazar, Sanroma volvió a lanzar un ataque seco, explosivo y perfectamente medido. Ninguno de sus rivales pudo responder. El ciclista de Castilla-La Mancha abrió rápidamente un hueco definitivo y emprendió en solitario el camino hacia el título nacional.
El almagreño completó los 157,7 kilómetros con un tiempo de 3 horas, 56 minutos y 14 segundos, levantando los brazos en una llegada que unió emoción, orgullo y recuerdo. En la clasificación absoluta cruzó la meta en segunda posición Adrià Regada, proclamándose campeón de Andorra, mientras que la medalla de plata del Campeonato de España correspondió al castellanoleonés Miguel Domínguez, a 32 segundos del vencedor. El murciano Alejandro Abril completó el podio nacional al finalizar a 1 minuto y 18 segundos.
Nada más concluir la carrera, el nuevo campeón explicó la enorme dificultad de una prueba marcada por los constantes cambios de ritmo y la exigencia táctica. “Ha sido una carrera muy difícil. Se ha hecho un corte que nadie esperaba después de la Hoz de Jaca y ya fue una carrera de eliminación. Me puse bastante nervioso, pero me encontré bien en la última vuelta. Me dijeron que cuando coronase arrancase sin mirar atrás. La única opción de ganar era llegar solo”, manifestó tras la prueba.
Las imágenes posteriores a la llegada reflejaron la dimensión humana del triunfo. Rodeado por sus familiares, Manuel Sanroma rompió a llorar tras dedicar la victoria a Lolo Sanroma, convirtiendo una brillante actuación deportiva en uno de los momentos más emotivos de estos Campeonatos de España.
La selección de Castilla-La Mancha, dirigida por Victoriano Cerezo, completó además una destacada participación colectiva con la presencia de Álex Fajardo, Rubén García Galán, Mario García Galán, Alejandro Paredes, Javier López y Alberto Moñino, un bloque que contribuyó al excelente papel del combinado regional en una de las competiciones más exigentes del calendario nacional.
Con este triunfo, Manuel Sanroma inscribe por primera vez su nombre en el palmarés del Campeonato de España sub-23 y confirma su proyección como una de las grandes promesas del ciclismo nacional. Su espectacular remontada en las carreteras oscenses, culminada con un ataque inolvidable y un emotivo homenaje a la memoria de Lolo Sanroma, convierte esta victoria en uno de los momentos más especiales del ciclismo español en la presente temporada.


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